Alguns dies d’ahir

Más allá de teatro documento

Parecía que la controversia relacionada con el independentismo catalán pasaba a un segundo plano, desbancada por la pandemia del COVID19. Hoy vuelve a protagonizar las noticias del día con las detenciones de diferentes miembros activos de Junts per Catalunya y ERC en relación, principalmente, por el supuesto desvío de fondos públicos para el financiamiento del procés. Si ahora pudiéramos reencontrarnos con la familia Font de Alguns dies d’ahir, en esa cocina giratoria, ¿sería Jaume uno de los investigados? ¿Qué opinaría Jofre sobre el operativo? Me arriesgo a decir que su juventud y espíritu combativo le harían despotricar contra la Guardia Civil y el Gobierno español, acusándoles de seguir atacando el independentismo con un nuevo mazazo represor.

Los espectadores que hemos tenido ocasión de disfrutar de la obra de Jordi Casanovas, podemos imaginar una escena en la que los cuatro miembros de la familia hablan de los hechos de hoy como hablan en Alguns dies d’ahir sobre los meses previos y posteriores al referéndum del 1 de octubre de 2017. Y lo hacen cada uno desde su posición, a veces más exaltados, otras con enfado, miedo también, quizás esperanzados, al final con más frustración y desilusionados. Pero siempre con respeto. Respeto hacia diversas ideologías, hacia diferentes puntos de vista y, lo más importante, hacia la familia. Porque el amor y el respeto van más allá de lo político. Eso exhalan las conversaciones de esta familia catalana representada por Míriam Iscla (Rosa, la madre), Abel Folk (Jaume, el padre), Marta Ossó (Laura, la hija) y Francesc Cuéllar (Jofre, el hijo).

Alguns dies d’ahir cuenta con un escenario único, donde la palabra y la interpretación se convierten en el plato principal de un relato de poco más de hora y media. Una obra que, según Casanovas, está basada en las noticias publicadas por los medios de comunicación, pero también se empapa de las emociones que se vivieron en la calle y de sus propias experiencias personales. Una exposición de diferentes vertientes ideológicas, desde un punto de vista muy humano, que deja en manos del espectador cualquier juicio de valores. Por eso, el dramaturgo está deseando ver qué reacciones provoca la puesta en escena. Lamentablemente, en su paso por Granollers, las limitaciones horarias impidieron que se celebrara el debate post representación y nos dejó a muchos con ganas de compartir todas las emociones revividas del otoño del 2017.

Fue un otoño excepcional del que supe que podría hacer ficción.

Jordi Casanovas, en una entrevista para Els matins de TV3

En Alguns dies d’ahir no sólo se habla de política. Casanovas huye del teatro documento entrelazando en dichas conversaciones los problemas cotidianos de una familia cualquiera. Los cuatro personajes son ficticios, aunque el momento histórico en el que se enmarcan los dotan de una realidad que envuelve al público desde el primer momento. Y sus dramas personales, también imaginarios, pero igual de cercanos: desde el fervor independentista del hijo menor, que vive en una adolescencia tardía, sin saber hacia dónde encarrilar su vida; al proceso de acceptación de un matrimonio acabado; o el choque entre los ideales de la familia y la pareja. Con todo, la obra no relata la Historia en mayúsculas, según dice el director Ferran Utzet, sino que retrata la historia de unas personas con el objetivo de incitar a una reflexión sobre nosotros mismos.

A destacar la actuación minimalista y conmovedora de Míriam Iscla, que cautiva con su naturalidad y emoción, dejando atrás aquellos estereotipos cómicos a los que nos tenía acostumbrados. La actriz personifica una mujer llena verdad e imán con el público, y nos muestra su vertiente más introspectiva. Abel Folk, por el contrario, recrea un personaje distante, que entra y sale de la acción sin empatizar con los problemas que giran en y alrededor de la mesa central. Un girar y girar del que nunca se avanza… ¿un símil a la situación política catalana?

No se trata de revivir la Historia en mayúsculas, sino la historia de las personas.

Ferran Utzet, citado en Teatralnet

Reconozco que me quedé con ganas de más: de ver cómo avanza la relación de Laura y el nacimiento de su bebé, conviviendo entre dos polos políticos opuestos; de saber si Jofre al fin llega a independizarse de casa o, como Catalunya, se eterniza a dar el paso; de ver qué fue exactamente lo que ocurrió el fatídico día que tanto ha atormentado a Rosa y le hizo abandonar su trabajo como docente; incluso de ver a Jaume portando las urnas, cual William Wallace al grito de “libertad”. Estas ganas de más son un buen incentivo, sumadas a los nuevos capítulos políticos de hoy (y los que vendrán), para animar a Casanovas a una secuela, seguro tan interesante y reflexiva como la predecesora.

Alguns dies d’ahir se estrenó en Montcada i Reixach y, de momento, sólo ha podido aterrizar en Granollers, L’Hospitalet y Manresa. La gira se ha visto interrumpida por las nuevas restricciones. Esperemos que pronto se puedan reemprender las funciones y recale en la Sala Villarroel en primavera, tal y como está programada.

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