Ivan Massagué

«El mejor premio es que el trabajo traiga trabajo»

Es realmente un honor inaugurar la sección de entrevistas del blog con un actor de la talla de Ivan Massagué. Y más aún en este momento en que la última película que ha protagonizado está cosechando un gran éxito por todo el mundo. Se trata de El Hoyo, un film que pasó sin pena ni gloria por la cartelera cinematográfica y, en cambio, se convirtió en el gran fenómeno social de Netflix durante el confinamiento.

Pero empecemos por el principio: de pequeño Ivan no sabía qué profesión iba a elegir, unas veces saltaba de los toboganes queriendo ser Superman y otras corría tras el balón soñando en ser un futbolista del FC Barcelona. Lo que tenía claro es que delante de un ordenador no quería pasarse la vida y le apasionaba todo lo relacionado con el arte. Y de ahí, según dice él mismo, el teatro le eligió a él, y no al revés. Porque, paradójicamente, tuvo que luchar durante muchos años contra el pánico escénico que le invadía al pisar las tablas, un pánico del tamaño proporcional a cuánto le gustaba actuar. Algunas de las obras en las que le hemos podido ver son Hamlet de Oriol Broggi, La mujer de negro de Emilio Gutiérrez Caba, y la reciente Aquella nit de David Selvas.

Su debut en el cine fue con la película Només per tu en 2001, pero no fue reconocido popularmente hasta su aparición en las comedias televisivas La familia mata o 7 Vidas. También ha participado en las películas El laberinto del Fauno, Pancho, el perro millonario y El año de la plaga; en las series Gym Tony, la reciente Benvinguts a la familia y la exitosa El Barco, donde enamoró a toda la audiencia interpretando a «Burbuja». Pronto nos sorprenderá de nuevo encarnando un psicópata violador en la serie Parot, una producción de Televisión Española y Amazon Prime, junto a Adriana Ugarte y Blanca Portillo.

Entrevista completa con Ivan Massagué

¿Por qué te has decantado más por el cine o las series que por el teatro? ¿Es sólo cuestión de llegar a fin de mes?

Es un oficio precario de por sí. Si partimos de que sólo un 8% de los actores trabaja y vive de la profesión, imagínate lo difícil que es poder escoger. Me fui a vivir a Madrid hace unos dieciocho años porque en ese momento se trabajaba más y era televisión lo que había. En Catalunya no había tanta oferta y ya estaba el cupo bastante lleno. He ido alternando cine, televisión y algo de teatro. No es un oficio que puedas elegir, es un milagro que te puedas dedicar.

¿Dónde disfrutas más, ante las cámaras o sobre un escenario?

Depende del texto. Si la historia que vas a contar te pone la piel de gallina, da igual donde sea. El teatro es el padre, el taller del actor. Yo lo disfruto mucho: tengo una energía muy explosiva y me gusta el calor del público. Pero sí es verdad que he sido siempre más selectivo en el teatro porque es un texto que vas a repetir cada noche durante un mes o dos, más luego el tiempo que dure la gira. Si la historia no me motiva, prefiero decir que no a tragarme el texto cada día. Y en el resto de géneros pagan mejor, por eso permites que el texto sea más malo.

Soy más selectivo en el teatro. Si la historia no me motiva, prefiero decir que no.

Es un momento delicado para el sector de la interpretación en general. ¿Crees que el teatro lo tiene más “crudo” que el cine? ¿Las restricciones pesan más?

Puede ser que sí. Cabe decir que nuestro oficio siempre está mal. La cultura (para los políticos) es algo inocuo, no les parece un bien esencial. Están muy equivocados, ¿quizás tengan miedo de que la cultura haga pensar? Pero los actores no somos mala gente, tranquilos, que no vamos a inventarnos una bomba atómica para deshacernos de vosotros. Nos quejaremos cuando creemos que hay que quejarse. Volviendo a la pregunta: ahora estoy rodando una serie y seguimos todos los protocolos controlados. En cambio, los teatros cerrados. Se puede ir en AVE y otros transportes público pero no al teatro… Lo que está sucediendo no se entiende.

Te he leído decir que los actores estáis muy acostumbrados a ser pacientes, ¿será la clave para sobrellevar lo mejor posible estas paradas forzosas?

Paciencia, pero con el mazo dando. Hay que seguir ahí, sin parar. Aunque también necesitamos de las subvenciones ya que, si nos cortan el grifo, no podremos hacer nada. Y es tan necesaria la cultura… Tanto para quienes la hacemos como para quienes la consumen. Fíjate que Netflix va lleno ahora: se está rodando muchísimo por si llega otro confinamiento, para que hayan contenidos en las plataformas. La cultura es necesaria para la salud mental y no quieren verlo.

Hablemos un poco sobre El Hoyo. El proyecto inicial era un guión pensado para hacer en el teatro, ¿crees que algún día llegaremos a verlo en un escenario?

Sí. Seguro que habrá más de una compañía que quiera hacerla. Está escrita para un sólo espacio y se puede jugar mucho con la iluminación y la proyección de imágenes. Además, la trama lo vale, no caduca. Por desgracia la Historia ha sido así: una división de la riqueza fruto del capitalismo. Sin ser panfletaria, la película va soltando temas para que se tome conciencia de que no se trata de una ficción.

Entiendo que las historias hay que contarlas por el medio que sea, pero el streaming no es la panacea.

Aún ser premiado en varios festivales como Sitges o Toronto e incluso, ser precandidata a los Óscar 2021, El Hoyo pasó casi inadvertido en las salas de cine. Y pocos meses después, causa sensación mundial en Netflix. ¿Estamos locos los espectadores o fue un tema de promoción?

Es una película muy pequeña y se hizo poca promoción. Los autobuses no circulaban cargados de publicidad. No obstante, triunfó en Toronto y se ha convertido en la primera película española que gana en Sitges en 52 años de edición. ¡Wow! Entonces llega a las salas españolas y nada… El boca a oreja funcionó bien, pero no lo bastante para que los Goya lo valoren. Los académicos pueden disfrutar de la película sin necesidad de ir al cine, digo yo. Creo que cualquier cinéfilo, sin llegar a ser académico, puede informarse de dónde están las películas y el gran camino que pueden abrir. Si El Hoyo ha funcionado, ¿por qué no se le da una imagen dotándolo de un premio? Los efectos especiales están muy bien y, para mí, la dirección novel merece una distinción. Un Goya a Galder Gaztelu-Urrutia, su director, favorecería mayor visibilidad a una película española que merece promoción. Lo más curioso es que no recibe un Goya y, en cambio, es preseleccionada para representar a España en la ceremonia de los Óscar… ¡qué raro!

Qué curioso que en un momento tan «apocalíptico» como el que estamos viviendo, triunfe una película como El Hoyo: un agónico encierro. ¿Seguro que no estamos locos los espectadores?

El espectador quiere purgar su miedo. Hay un paralelismo con la realidad: si cambiamos la plataforma de comida por una llena de mascarillas, papel higiénico y respiradores, estaríamos hablando del momento actual. Además, son unos personajes confinados en un hoyo, sin poder salir. Por eso le gustó tanto a la gente, es una película que ayuda a purgarte del miedo porque ves a personas que están peor que tú. No sé si la película es realmente buena o el confinamiento hizo que la película se considere buena. Lo que está claro es que corrió como la pólvora por Netflix, donde hay mucho público de género fantástico. Y en Estados Unidos llegó a ser la número uno durante más de diez días.

Netflix, la más célebre plataforma de streaming. ¿Es el streaming la tecnología del futuro? Porque ya no sólo en la pantalla, también está invadiendo los escenarios, como nueva forma de consumo de teatro.

Sí. El cine se está reinventando en streaming. Pero no es el TODO, vaya, a mí no me parece que sea la panacea. Es un consumo a la carta que resulta fácil y cómodo pero, por ejemplo, David Trueba dice que sus películas no las hallarás en la plataforma, están en su web para quien las quiera ver. ¿Acabará estando todo ahí? Quizás sí. Dependerá de los beneficios. En cuanto al teatro, no es lo mismo ver las obras en streaming. Este híbrido entre las dos cosas… ¿qué quieres que te diga? Yo prefiero ir al teatro. Entiendo que las historias hay que explicarlas por el medio que sea, vamos a ver cómo se va asentando toda esta situación.

Y dinos, aunque haya sido en grupo de 6 o 10 personas, ¿has podido celebrar el éxito de El Hoyo, con “pavoneo” incluido, o sólo has brindado en casa en pijama y zapatillas?

Como digo siempre: ¡en pijama y zapatillas! No lo he podido celebrar mucho. Voy por la calle con la mascarilla y no me felicita nadie. Con los amigos, sí. Hacemos reuniones de seis y cocinamos, que es lo que más amo. Si El Hoyo nos reporta premios, muy contento, pero para mí que el trabajo traiga trabajo es el mejor premio.

10 comentarios en «Ivan Massagué»

    1. Ma José, gracias por dedicar tu tiempo a la lectura de la entrevista y a comentar sobre ella. A pesar de la situación actual tan restrictiva y difícil para el sector, mi deseo es que no nos olvidemos de qué gran salvavidas es la cultura para tod@s nosotr@s. Que me hayas leído, cumple mi objetivo, así que de verdad sólo me queda repetirte GRACIAS.

    1. Eduardo, gracias por dedicar tu tiempo a la lectura de la entrevista y a comentar sobre ella. Aunque sean mil los parones que nos impongan, no van a impedir que pueda seguir apoyando la cultura desde mis conocimientos y los recursos que tengo a mi alcance. GRACIAS por tu apreciación y tu apoyo siempre. Estás ahí, lo sé. Qué bueno que estés.

  1. Moltes felicitats Lorena per aquesta iniciativa, a més em sembla perfecte que ho estrenis entrevistant a l’Ivan Massaguer un dels meus actors preferits! Endavant!

  2. Muy buena entrevista, muchas felicidades por el trabajo! Un actor tan presente ahora en la escena nacional e internacional para presentar el blog 👏👏👏, increible!

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