Joan Monells

«La catarsis, inventada por los griegos, sigue igual de vigente hoy en el teatro».

Hoy hablamos con un hombre de teatro a quien tengo la suerte de conocer personalmente: Joan Monells. No es mediático, pero es una de las personas que más ha trabajado en el Vallés Oriental para impulsar el teatro desde diferentes facetas: interactiva con Frec a Frec; social, con varios colectivos de riesgo; educativa, con las escuelas de teatro y proyectos para institutos; y tradicional, tomando Els Pastorets de La Garriga como una tradición del pueblo, no porque haga una representación del clásico. Lo veréis siempre sonriente y el primero en bromear, pero cuando se trata de hablar de sí mismo, florece su timidez e, incluso, vergüenza. Qué gran oportunidad poder entrevistarlo para saber un poco más de su vida y trayectoria profesional.

El primer contacto que tuvo Joan con el teatro fue en primaria, durante el horario de comedor. En aquellos ratos, un grupo de alumnos ensayaban obras que se representaban a final de curso delante de todo el colegio. No fue hasta iniciar el instituto, que recibió teatro como asignatura, donde conoció a sus dos incitadores: Eulàlia Purtí y Alfons Garrigós. Con este último, viajó a Almagro con una obra de Goldoni, donde coincidió con actores profesionales de commedia dell’arte. Su afición por el teatro provocó que Joan tuviera que repetir curso, después de representar cinco obras seguidas en un mismo año.

De carrera universitaria estudió magisterio y continuó con una segunda licenciatura de filología, pero el teatro pudo más que las letras y acabó estudiando en el Institut del Teatre. Verse uno de los 21 elegidos por 30 profesionales del sector hizo entender a Joan que podía dedicarse. Al finalizar los estudios, superó el casting de un director galo para formar parte de un proyecto interactivo que trataba los problemas cotidianos de los adolescentes. Fue muy innovador en Cataluña, pues hasta el momento sólo La Cubana se atrevía a acercarse tanto al público y siempre el clave de humor, no con temas más profundos. A pesar de trabajar en paralelo en obras en el TNC, en el Mercat de les Flors o en el Artenbrut, este proyecto le marcó hasta decidir su camino: duró un mes, inicialmente sin más pretensiones, pero se ha convertido en la columna vertebral de sus 25 años de profesión con la compañía Frec a Frec.

Escapando de la fama y popularidad, Joan empezó a dar clases en escuelas de renombre, como Nancy Tuñón o Memory. Con Nyoca, de la Ametlla, impartió un curso de voz y hoy ya hace 22 años que dirige esta formación amateur que, lamentablemente, ha tenido que frenar los ensayos de El fantasma de Canterville debido a la pandemia. También por entonces empezó a dar clases en el Ayuntamiento de La Garriga, clases que originaron la Escola de Teatre y la compañía Nats Teatre, de la que habla con orgullo, ya que ha sido plataforma para varios profesionales del sector. Tomen nota: el próximo 5 de junio disfrutaremos de un Lorca en diferentes lugares emblemáticos de La Garriga.

Son muchas las iniciativas en las que participa, pero la piedra angular en la trayectoria de Joan Monells es Frec a Frec. Se trata de la compañía profesional que capitanea al lado de Beti Español y Carme Vilar, con quienes inició el año 1995 este proyecto tan innovador y con un único propósito: utilizar la experiencia teatral como instrumento para la educación en valores y la transformación social y personal. Frec a Frec escenifica montajes interactivos, que hacen levantarse al público de la butaca para conversar con el actor como si de una persona más se tratara, estableciendo un diálogo en cada espectáculo sobre grietas sociales actuales. Un diálogo que en cada función es diferente y que, en palabras del mismo Monells, hacen sentir al espectador estar participando en un espectáculo más único aún que el teatro convencional. El próximo 13 de diciembre estrenan Innocent, una obra que pregunta directamente a cada persona cuál es el poder que ejerce sobre el cambio climático. Además, Frec a Frec imparte clases, entre otras, en las escuelas de teatro de Les Franqueses, L’Ametlla y La Garriga, y trabaja con diferentes grupos de riesgo en Mollet, Els Dofins y personas mayores.

Entrevista completa con Joan Monells

Frec a Frec, Grup de Teatre Nyoca, Grup de Teatre de la Gent Gran, el Far, els Dofins, la escuela de Teatro de La Garriga…

Primero de todo, Joan, háblanos de tu día a día dentro de esta nueva normalidad. ¿Qué grupos estás dirigiendo actualmente? ¿Cómo te ha afectado toda esta situación?
Pues me ha afectado en positivo con mi compañía Frec a Frec, que es mi alma. Afortunadamente, tenemos mucho trabajo porque es un tipo de teatro para unas ochenta personas como mucho. Son píldoras interactivas en las que, cuanto menos espectadores, ¡mejor! Un concepto totalmente opuesto al resto de teatro. Además, nos están contratando muchos institutos y centros educativos para que, como no se pueden hacer salidas, vayamos nosotros. Hacía tiempo que no realizábamos tantos bolos. En cuanto a las clases y otros proyectos educativos con Frec a Frec, ya ha sido más complicado… El proyecto “Comunidad y escuela” en Les Franqueses hemos tenido que anularlo. En cambio, los colectivos de riesgo, como el grupo de personas con enfermedades mentales, no han dejado de hacer clases porque se considera educación y es fundamental para ellos hacer teatro.

En el ámbito educativo, ¿trabajáis presencialmente? ¿Funciona la enseñanza online, cuando no existe ese “frec a frec” que tanto os caracteriza? Nosotros hemos impartido clases online, pero llega un momento en que extrañas el directo. Dejando al margen los problemas técnicos que puedan ocasionarse, llega un momento en que te das cuenta de que no se puede seguir, que es necesaria la interacción. Empezamos a trabajar ejercicios puntuales y como plan anecdótico es interesante, pero hacer teatro va más allá de la pantalla.

¿Tenéis el mismo número de alumnos y participantes o ha habido un descenso de las inscripciones este curso?
Al contrario. Después de las restricciones, el mes de setiembre todos teníamos muchas ganas de expresarnos. Tenemos más alumnos y participantes que otros años.

En estos momentos tan críticos, ¿crees que el teatro es un buen revulsivo? ¿El efecto terapéutico de las artes escénicas en general nos puede ayudar a luchar contra este desánimo y desesperación colectiva?
¡Pues claro! El teatro son emociones, desde la idea inicial para explicar una historia hasta la misma liberación de las emociones. Para las personas que no son profesionales es muy terapéutico, les ayuda a expresarse, liberarse, relacionarse; y para los actores aún más, que estamos un poco locos.

Por fin se está trabajando para que las escuelas de teatro sean también estudios reglados.

Con todo lo dicho, sería mejor impulsar el teatro que restringirlo tanto debido a la pandemia.
Hay cosas que no se entienden. Por ejemplo: para practicar teatro no podemos ser más de seis personas a nivel escolar o amateur, te tienes que expresar con la mascarilla puesta (muy complicado trabajar así) o no se puede hacer porque han prohibido las actividades extraescolares. Esto me hace volver a la pregunta anterior: qué buen revulsivo se convierte esta situación para que de una vez por todas las escuelas de teatro sean consideradas. Hasta ahora, las escuelas de música o danza se consideraban en muchos países estudios oficiales. Aquí, por el contrario, somos un cero a la izquierda. Por fin se está trabajando para que las escuelas de teatro sean también estudios reglados, sobretodo las infantiles y adolescentes. También pienso en la parte artística. Cuando explicamos una historia en directo, por mucho que haya cine o televisión, no es lo mismo. Mucha gente echa de menos el directo y, cuando te lo impiden, te enrabias.

¿Cómo serán Els pastorets de La Garriga este año? Un poco lo sé, porque tengo una pequeña participación, pero no he querido leer el guión hasta el final para tener el factor sorpresa como público. Te diré hasta donde se puede leer. Hasta estrenarlo, no queremos desvelar todo lo que pasará. Sí que te puedo decir que aseguramos un gran espectáculo, con más de 80 actores trabajando y, sumadas a las personas que están detrás, seremos aproximadamente unos 150 participantes. Como cada año, decir Els Pastorets parece que sea un concepto despectivo, ya que el sector lo asocia con vicios teatrales, con entonaciones marcadas o unos estandartes «catalufos» muy determinados en el teatro pueblerino (en el sentido negativo de la palabra, referido a provinciano). Nosotros, en cambio, somos unos pastorets transgresores. La base es la clásica, pero cada año escribimos un guión diferente inspirado en el de Folch i Torres, completamente nuevo y con temas que llegan a la gente. Siempre con sentido del humor. Que el público lo pase bien, al mismo tiempo que planteamos una crítica sobre la actualidad reciente. ¿Este año vivimos una pandemia? Pues uno de los grandes temas del espectáculo es este, para nada desde el punto de vista catastrófico, sino buscando las risas. Tenemos música en directo, como cada año, y una de las novedades es que ofreceremos más representaciones ya que el aforo no puede ser completo.

El COVID19 ha afectado sin duda a Els Pastorets pero me planteo y te planteo: ¿ha sido negativo o positivo en relación a sacar todo el ingenio para el montaje de este año? Me refiero a que cada navidad la asociación Fem Pastorets nos sorprende con una gran dosis creativa del clásico y la pregunta es: ¿este año aún más, debido a las circunstancias? Lluís, el codirector, y yo, mientras creábamos el espectáculo, pensábamos que este año tienen que llevarse a escena sí o sí. Lo encontramos muy divertido y los guiños a la actualidad, además del COVID, lo hacen muy ingenioso. Hasta hemos dicho que, si por las restricciones ahora no podemos representarlo, ¡que se hagan en agosto si hace falta! Son válidos para siempre.

Para ti (y ahora que nadie nos escucha): ¿se trata de unos pastorets PASTORETS en mayúsculas o el hecho de que suban tan pocos actores en el escenario (que aporta más calidez y ambiente navideño) los convierte en unos pastorets en minúsculas? Repito: en el escenario veremos 80 actores. Serán unos pastorets de primera categoría, tan entrañables como siempre.

A la larga seguro que se establecerán nuevos lenguajes, pero el teatro tiene que seguir existiendo.

Y ahora, hablemos de la otra cara de la moneda: el público. ¿Crees que con tanta restricción se ha estigmatizado el sector? ¿Tenemos miedo de ir al teatro?
La gente que es treatrera o que simplemente le gusta, tiene unas ganas locas de ir. El teatro es, como dice la campaña publicitaria, “la cultura es segura”. Cuando llegas te aplicas gel hidroalcohólico, te sientas en butacas separadas al lado de tu burbuja de convivencia, en el caso de pastorets hacen una limpieza y desinfección entre sesión y sesión de todo el recinto… En cambio, cuando viajas en avión, tren, metro u otros transportes públicos, no sé si todas estas normas de seguridad se cumplen. Tenemos que ir al teatro relajados, con mascarilla, pero una mascarilla no impedirá que nos riamos, lloremos o nos emocionemos.

Seamos visionarios: ¿qué será de la cultura después de la pandemia? ¿Seguiremos consumiendo “en vivo”, se estableceran nuevas fórmulas “en casa” o se creará un sistema híbrido, como por ejemplo, la enseñanza en los institutos? Hay muchos teatros que ya ofrecen sesiones online. En Els Pastorets también nos estamos planteando que, debido a la reducción del aforo, quien quiera verlos desde casa lo haga pagando menos dinero. Para mí no es lo mismo. A la larga seguro que se estableceran nuevos lenguajes, pero el teatro tiene que continuar existiendo. Recuerdo cuando visité el teatro de Epidauro en Grecia y pensé: ¡cuántos siglos han pasado y aún se sigue haciendo teatro! Hay textos de entonces que se continúan representando en la actualidad. La companyia Frec a Frec hace más que evidente cuán importante es el teatro: la interactividad, el hecho que el público pueda participar en las escenas que se plantean. Se olvidan que somos actores. La catarsis, inventada por los griegos, sigue igual de vigente hoy en el teatro. La pantalla te lo puede dar, pero no parece tan real, es más una película.


Al perder este “Frec a frec” tan vuestro, no es lo mismo. Nos llamamos Frec a Frec sobre todo por el tipo de teatro que hacemos. A caballo entre los actores y el público, entre la educación y el teatro. Para mi es mi trabajo, mi pasión. Pero me sucede que soy más conocido por otros trabajos que hago, como por ejemplo Els Pastorets, pero Frec a Frec es sin duda mi alma.

Copyright: Eduard Guerra

2 comentarios en «Joan Monells»

  1. Una Exelent entrevista, m,ha agradat poder conèixer una mica més en Joan Monells mitjensa aquesta entrevista. Fa 7 anys que vaig conèixer en Joan Monells actuant en pasturets i és una persona molt passient i molt
    proper. Tenim sort de tenir-lo a la Garriga ja que si el per ell el teatre no morirà mai , si teatre on-line amb restriccions O per qualsevol entrebanc que es presenti Joan Monells ho fa tot posible.

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